En la época de la civilización Maya, Isla Mujeres era considerado un sitio sagrado en dónde se adoraba a la diosa "Ixchel" (conocida como la madre de los dioses, diosa de la luna y protectora de la fertilidad). En 1517, el conquistador español Francisco Hernández de Córdoba llegó a la Isla y debido a la gran cantidad de representaciones femeninas que ahí se encontraron se le bautizó con el nombre de Isla Mujeres.
Hoy es un lugar conocido en el mundo por la belleza de su entorno, que brinda al visitante la posibilidad de conocer de cerca la vida submarina en los arrecifes. Y también, Isla Mujeres es famosa por los impresionantes escenarios naturales que nos ofrece y las hermosas vistas del mar Caribe, debido a su altitud, especialmente en el lado sur, en donde hay una importante formación rocosa natural contigua al arrecife Garrafón y es el acantilado más elevado sobre el nivel del mar en toda la Península de Yucatán.

Debido a su orientación, este acantilado se conoce Punta Sur, en éste lugar se encuentra un vestigio Maya de lo que se supone debió ser un templo de adoración para la diosa "Ixchel". También en esta zona se cristalizó un proyecto trascendental para Isla Mujeres se trata de un Espacio Escultórico que contiene muestras de artistas plásticos tanto mexicanos como internacionales. El contraste que se deriva de la admiración de un templo Maya junto a las obras de de arte contemporáneo le da a Punta Sur un ambiente muy especial, es como una fusión de culturas en medio de un hermoso paisaje.