La península más occidental de Inglaterra, junto al sur de Gales, está comprendida por los condados de Somerset, Devon y Cornualles y la ciudad de Bristol. Aquí son las magníficas playas las absolutas protagonistas. Bristol siempre ha tenido una activa vida social y económica, debido en parte a su posición estratégica como punto de partida y llegada de los grandes transatlánticos que surcaban el océano conectando el Viejo Continente con América del norte.
La visita a la ciudad puede comenzar por el barrio llamado "Centre", cerca de la catedral y conectado a las zonas más turísticas por una línea de taxis acuáticos. Podemos visitar la iglesia de St. Stephens, la más antigua de Bristol, y la King Street, donde todavía se conservan varios edificios y mansiones del siglo XVII.
Desde Bristol, podemos hacer una corta excursión a la coqueta ciudad de Bath, a 19 km., uno de los destinos turísticos de "moda" en los últimos años. Lo más interesante son los baños romanos y la abadía. Más al sur de la región se alza la ciudad de Exeter. Posee la magnífica catedral de St. Peter’s, con sus dos torres normandas y su revestimiento de estilo gótico.