con sus 23 kilómetros de longitud, el gran glaciar del Aletsch es el desierto helado más largo y fascinante de los Alpes. Y el más accesible.
El glaciar del Aletsch es una obra de arte completa convertida en hielo. Con más de 900m de profundidad y hasta 1.000 m de ancho, serpentea junto a majestuosas cumbres de 3.000 y 4.000 m de altitud. Su peculiar configuración permite realizar una excursión guiada sin ningún riesgo casi desde Bettmeralp. Y la ruta más corta ya revela en sólo dos horas toda la fascinación del mundo de los hielos. El paso por el bosque de alerces le ofrece unas vistas privilegiadas de la primera reserva natural de la UNESCO. En la Villa Cassel, junto a Riederalp, se realizan exposiciones temporales sobre diversos secretos de la naturaleza. Aquí, donde estuvo alojado Churchill en una ocasión, se encuentra hoy el Centro de Protección de la Naturaleza, con espléndidos jardines alpinos.