La Ruta Mudéjar
Viajando desde Zaragoza dirección Sur se encuentra, a 86 Km., la ciudad que ocupa el segundo lugar en importancia en la provincia:
Calatayud, la que fue en tiempos romanos Bibilis y en época árabe, Calat-Ajub, es una ciudad que ofrece grandes atractivos, tanto por los bellos paisajes de su rica huerta, como por sus numerosas torres mudéjares, sus pintorescas calles empinadas y la gran riqueza monumental que ofrece. Entre sus numerosos monumentos, merecen la pena visitar:
El Castillo de Ayud, con sus interesantes torres octogonales, la Colegiata del Santo Sepulcro, originariamente casa de la orden de los "Caballeros del Santo Sepulcro" que guarda un gran tesoro artístico en su interior, la Colegiata de Santa María, de estilo mudéjar; la Morería y la Judería (originariamente barrio musulmán y judío, respectivamente); el Museo de Arte Sacro y el Museo Municipal.
A pocos kilómetros, en Nuevalos, se encuentra el Monasterio de Piedra, antiguo monasterio cisterciense del s. XII de gran riqueza artística situado en un parque natural de 2 Km2 con bellísimas cascadas como la "Cola de Caballo" o del "Iris" y lagos como el "de los patos" y "el espejo".

La Ruta del Moncayo Atravesando por el valle del Ebro, a 43 Km. de Zaragoza se encuentra la anciana villa ibérica de Bursao, hoy llamada Borja, donde se pueden visitar restos interesantísimos sobre los primeros pobladores de España. Borja es a su vez centro de una importante región de vinos y ofrece también una visita monumental por edificios como las ruinas de un castillo feudal, una colegiata mudéjar del s. XV o la curiosa "Casa de las Conchas". A 7 km. de Borja se llegará al Monasterio de Veruela, fundado en el 1146, rodeado por una interesante fortaleza. A corta distancia y a una de las laderas del Moncayo, pico de 1.621 m. de altura, se encuentra el Monasterio de la Virgen del Moncayo. La siguiente parada en nuestro camino la marcará Tarazona, situada donde estuviera la antigua ciudad celtibérica de Turiaso. Se la ha llamado la Toledo Aragonesa por la gran cantidad de monumentos mudéjares que alberga. De gran originalidad y belleza es su Plaza de Toros del s. XVIII, como edificación de viviendas de planta octogonal, que encierra la arena en su centro. Sus tres plantas con numerosas ventanas, están plagadas de arcadas que dan a la plaza. También merecen mención aparte el Ayuntamiento, con el friso que recorre toda su fachada relatando el episodio de la entrada de Carlos I en Bolonia para ser coronado emperador; la Catedral del s. XIII, la Iglesia de la Magdalena y el Palacio Episcopal, todos ellos con interesantes elementos mudéjares.
La Ruta del Románico Aragonés Cruzando las villas de Alcalá del Ebro y Remolinos (mencionadas en la obra de don Quijote) llegamos a Tauste, cuya iglesia parroquial de estilo mudéjar merece una parada. Desde aquí llegaremos a Ejea de los Caballeros, donde nos impresionará la grandiosidad de la iglesia fortaleza del s. XIII de San Salvador. Uncastillo le sorprenderá aún más, con su fortaleza del s. XII dominando la ciudad sobre una roca. Aquí encontraremos tres excepcionales monumentos españoles: Santa Maria la Mayor, cuya fachada es una de las que mejor se conservan en estilo románico; San Juan, construida sobre un cementerio del s.VII cavado en la roca, que alberga pinturas únicas de estilo románico-bizantino y las Ruinas Romanas de los Bañales, con un acueducto, baños termales y restos del foro. Muy cerca podrá visitar también las ruinas de un antiquísimo asentamiento ibérico. Y sin aún no fue suficiente, existen en Uncastillo numerosas iglesias y edificios de gran valor artístico, sobre todo románicos y un importante tesoro en oro y plata, y bellísimas calles flanqueadas por palacios señoriales, elementos que han hecho a esta ciudad medieval acreedora del título de Conjunto Artístico Monumental. A 24 Km. de Uncastillo se encuentra Sos del Rey Católico, un auténtico museo medieval, con su fortaleza que en su tiempo estuvo destinada a defender al reino de Aragón de las agresiones del de Navarra. Está rodeada de un muralla con siete puertas de acceso al burgo que permanecen intactas. Pasear por sus estrechas y empinadas calles formadas por antiguas mansiones señoriales y regadas en cada esquina por arcadas, torres y murallas es tan impresionante como hacer un viaje en el tiempo y llegar a una ciudad exactamente igual como lo fuera hace 700 años.Aquí podremos visitar el palacio de Sada, donde nació el Rey Católico, Don Fernando de Aragón. La última parada será Yesa con su fantástico embalse situado entre Aragón y Navarra, que se ha llamado "el lago de los Pirineos", recoge hermosos y sugestivos paisajes sobre todo en otoño y primavera.