Iluminada: Merece la pena visitar Zúrich sobre todo en invierno. Es la época de las luces. Farolas románticas iluminan las callejuelas de la ciudad vieja. En los escaparates de la calle de la estación (Bahnhofstrasse) brillan seductoras joyas. Como por arte de magia conviven pistas de hielo, mercadillos de navidad y multitud de locales encantadores. Los estímulos no se acaban en esta pequeña gran ciudad que puede descubrirse cómodamente a pie.
Palpitante Zúrich es el ombligo de Suiza, el (...)