La dama del Mediterráneo La elegante isla mayor, como la llamaron los romanos posee todo lo que uno pueda soñar. Los primeros turistas empezaron a llegar a la isla a principios de los años veinte y, hasta la guerra civil, fue creciendo en ella un turismo selectivo, especialmente de intelectuales y artistas. Su clima suave de cielos despejados, su belleza paisajística, su gran historia, y su atmósfera cosmopolita, la convierten en un lugar privilegiado, donde la oferta cultural es equivalente a (...)